Vinyes Mortitx - Instalaciones

Instalaciones

La bodega de Vinyes Mortitx, acabada de construir a principios del año 2005, se ha equipado con una tecnología moderna para poder elaborar unos vinos en unas condiciones óptimas para conseguir unos productos de primera calidad. Todas las obras de adaptación y de rehabilitación de estas instalaciones se han llevado a cabo con un criterio respetuoso e integrador con el entorno donde están ubicadas.

El acero inoxidable es el principal material que se encuentra en contacto con el vino. De esta manera se pueden asegurar una limpieza y una asepsia totales que permiten evitar cualquier alteración bioquímica no deseada en los vinos. Además, el acero inoxidable permite un buen intercambio de calor con el exterior de los depósitos, una característica esencial para llevar a cabo el control de la temperatura de fermentación del mosto. Este hecho es determinante para marcar la diferencia en los vinos de calidad.

Así, la bodega de Vinyes Mortitx dispone de un total de 30 depósitos de diferente capacidad, totalmente construidos en acero inoxidable, el control de los cuales se realiza de forma automatizada para evitar cualquier imprevisto. La mayor parte de estos depósitos son polivalentes, es decir, se pueden utilizar tanto para fermentación como para la conservación de los vinos. Dos depósitos isotermos permiten realizar los procesos a baja temperatura (desfangados y estabilización tartárica) con un aprovechamiento energético óptimo.

Otro factor que marca la diferencia es el hecho de disponer de una gran cámara fría que permite bajar la temperatura de la uva cosechada, antes de empezar la fermentación alcohólica. De esta manera se evita la evaporación de muchas de las sustancias aromáticas de la propia uva, pero sobretodo permite un inicio lento y regular de la fermentación, lo que se traduce en unos buenos niveles de la población de levaduras, asegurando una fermentación completa de los azúcares originales del mosto.

En cuanto a las barricas de roble para la crianza de los vinos, se han elegido de origen frances.

La bodega cuenta también con una sala propia para el embotellado de los vinos. El otro elemento de la sala de embotellado es la capsuladora-etiquetadora, que confiere el aspecto de acabado a la botella, a punto para salir al mercado.

Como novedad entre los vinos elaborados en la isla, destaca la utilización de tapones sintéticos para la gama de vinos de añada (jóvenes). Estos tapones, de aspecto casi idéntico al de los tapones de corcho, ofrecen toda una serie de ventajas en este tipo de vinos: mayor hermeticidad (envejecimiento más lento), mayor resistencia mecánica (no se rompen en el momento de destapar), ausencia de malos olores derivados de la humedad o de una mala conservación de los tapones, ausencia de polvo de corcho en la superficie del vino, entre otras.

Para los vinos criados en barrica, la crianza posterior en botella hace necesario e imprescindible el uso de tapones de corcho natural de la máxima calidad. Estos tapones hacen posible el intercambio de oxígeno con el exterior, lo que permite una mayor estabilidad del color de los vinos, haciéndolos aptos para su consumo al cabo de unos años. Todos los vinos envejecidos en barrica de roble, elaborados en nuestra bodega de Mortitx, se comercializan en botellas que disponen de tapón de corcho de las mejores características, en armonía con el vino excepcional que contienen.

En resumen, se trata de crear una actividad para generar unos recursos que satisfagan las expectativas depositadas por parte de los socios, que no sólo se limitan a un aspecto económico, sino también al deseo de promover una reactivación agrícola en la zona de la Serra de Tramuntana y a la satisfacción de ver cumplido un proyecto que ha sido capaz de unir e ilusionar un colectivo tan importante de personas.